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Piedra negra sobre una piedra blanca

Hoy amanecí cumpliendo treinta y siete abriles, literalmente hablando. No sé porqué razón desde hace varios años, por estos días, amanezco recordando el poema de Vallejo. Él no mencionó Abril, sí a París, a un aguacero y un jueves, pero murió en Abril, hace ya tres días y sesenta y tantos años.

Eso me recuerda que tengo en deuda personal escribir mi epitafio, que siempre es un ejercicio interesante, como los que hacíamos en aquel lejano taller que luego se convertiría en la Casa de las Letras Antonio Arráiz. ¿Que será de la CLAA? Le preguntaré a los Biscuter.

El día amaneció excelente, por cierto. D. me invitó a desayunar en un pequeño restaurante de esos que mezclan con cierto éxito el estilo del fast-food, con platos preparados con buen sabor y mejor presentación. Escogí un plato de combinación, extraña para desayunar pero muy sabrosa, de huevos revueltos acompañados con salmón ahumado y tostadas.

Ayer pasé por el CELARG y me entretuve casi una hora contemplando una exposición impresionante del fotógrafo García-Alix. Creo que Martín lo reseño hace unos meses en su lento diccionario de fotógrafos, o fué Biscuter o el Descarnado? No recuerdo ahora. Pero algunas de las fotos de este español son realmente excelentes, impresionantes.

Japi verdei to me.

Esta noche un buen tinto para cerrar.

Amanecerá y veremos.



Comentarios

Japi verdei tu yu...

Salucita!

Un abrazo
Adriana dijo…
Un pelín retrasado Feliz cumpleaños

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Guía rápida para pasar como un experto en vinos

Hace poco leí un artículo con este título en un diario gringo en línea y pensé que podría escribirle a mis panas locales una guía similar, tomando ideas de ese texto, intentando no copiar descaradamente, y adaptando un poco el tema a nuestro mercado, aunque quizás funcione también para otros países vecinos. Acá van entonces algunos consejos para que cualquiera de Ustedes pueda parecer y sonar como todo un experto en vinos, claro que es importante ponerlos en práctica cuando uno se encuentre en compañía de colegas, amistades o familiares, que eso de tratar de convencerse a uno mismo no parece ser muy útil. Compra vinos –o recomienda comprarlos– en bodegones o supermercados de alto nivel. Justifica los precios mayores con aquello de que en esos sitios las botellas tienen mayor rotación, pues la gente de dinero toma más vino que güisqui dieciocho años. Llama siempre cepas a las uvas. Es exactamente lo mismo, pero te hace parecer un conocedor.

Fast track: SDQ-SJU-SDQ

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